martes, 28 de julio de 2009

CARTA DE UNA MADRE



Para volver a APORTES VECINALES, tan solo haz clic aquí

Este artículo fué aportado por la señora:

HIPÓLITA SANDOVAL

(Urbanización UNISOL II, La Victoria, República Bolivariana de Venezuela)

Algún día cuando mis hijos sean lo suficientemente grandes para entender la lógica que motiva a los padres, les diré:

Te ame lo suficiente para preguntarte a donde ibas, con quién y a que horas regresarías a casa.



Te ame lo suficiente para insistir que ahorraras tu dinero para comprarte una bicicleta aunque nosotros, tus padres, pudiéramos comprártela.



Te ame lo suficiente para callarme y dejarte descubrir, que tu nuevo mejor amigo era un Patan.



Te ame lo suficiente para fastidiarte y estar encima de ti durante dos horas mientras arreglabas tu cuarto, un trabajo que me hubiera tomado a mi, solo quince minutos.



Te ame lo suficiente como para dejarte ver mi ira, desilusión y lagrimas, pues los niños deben entender que los padres no somos perfectos.



Te ame lo suficiente como para dejar que asumieras la responsabilidad de tus acciones, aunque los castigos a veces eran tan fuertes que rompían mi corazón.



Pero sobre todo, te ame lo suficiente como para decir NO, cuando sabia que me ibas a odiar por ello. Esas fueron las batallas más difíciles para mí.



Pero hoy estoy contenta porque las gane, porque al final también las ganaste tú. Y algún día cuando tus hijos sean lo suficientemente grandes para entender la lógica que motiva a los padres tú les dirás.: ¿TU MAMA ES MALA? YO SE QUE LA MIA SI LO ERA. Era la mama más maluca que había en todo el mundo. Cuando otros niños desayunaban caramelos, ella nos hacia comer cereal, huevos, leche y tostadas; cuando otros niños almorzaban con gaseosa y galletas, teníamos que comer carne y ensaladas y puedes estar seguro que también nos hacia cenas diferentes a las de otros niños.



Mi mama insistía en saber donde estábamos todo el tiempo- CUAL CONVICTOS EN PRISION.



Ella tenía que saber quienes eran nuestros amigos y lo que hacíamos con ellos.



Nos da pena admitirlo, pero ella rompió con las leyes de trabajo a menores, ya que teníamos que lavar los platos, ayudar a sacar la basura, darle de comer al perro, bañarlo y sacarlo a pasear, arreglar nuestro cuarto y toda clase de trabajo forzado similares a estos.



Por nuestra mama nos perdimos de muchas experiencias de otros niños; ella insistía en que dijéramos la verdad y nada más que la verdad. Cuando llegamos a la pubertad, te juro que ella podía leer nuestras mentes. Era desesperante vivir con ella, estaba pendiente de que nos espilláramos los dientes, que nos bañáramos, que estudiáramos, ¿YA HICISTES LAS TAREAS? ...uff que fastidio, a veces hasta pensé en irme de la casa...., se ponía furiosa si nos veía sin zapatos. QUE VIDA LA QUE ME HACIA VIVIR MI PROPIA MADRE. Si la vida era difícil. Ella no dejaba que nuestros amigos tocaran la bocina de su carro al llegar a buscarnos a nuestra casa, ellos debían tocar la puerta para así poderlos conocer y saludar. Mientras otros amigos y amigas podían tener novios y novias a los doce o trece años, a nosotros nos toco esperar hasta los dieciséis. Por nuestra mama, además, nos perdimos de muchas otras experiencias: por su culpa nunca probamos drogas, nunca tuvimos mayores problemas con el alcohol, nunca estuvimos presos, ni fuimos vándalos o pandilleros; por su culpa nunca nos hirieron ni el cuerpo ni el alma y conocimos a dios, si, todo por su culpa.



Ahora estamos solos en nuestras casas, bien educados, somos adultos honestos y procuramos hacer lo mejor que podemos, para ser tan malucos como fue mi madre, porque ya sabemos que lo que este mundo necesita es........



MAS MADRES MALUCAS COMO LA MIA...

Para volver a APORTES VECINALES, tan solo haz clic aquí

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas: